A la Madre Gracia Vinuesa

Tuvo lugar la colocación de la primera piedra de la Casa Madre el 18 de diciembre de 1880. Presidió la ceremonia el señor Obispo, don Ciriaco Sancha. Fue madrina la Duquesa de Noblejas. Asistieron al acto: el Alcalde de Madrid señor Marqués de Tornos, el arquitecto Marqués de Cubas, Don Miguel Martínez nuestro fundador y los Padres Gabino Sánchez y Ángel Barra, así como numerosos amigos y bienhechores de las Siervas de María.
Para este acto tan trascendental y entrañable para la naciente Congregación, Madre Soledad invitó a varias Superioras locales, entre ellas Madre Gracia Vinuesa a la que la Madre insinúa que haga coincidir su viaje con el de la joven que por estas fechas debe ingresar en el Noviciado.


Todo por Jesús, María y José

Dirigida a la Madre Gracia Vinuesa,
Superiora de Valencia

 

Casa Madre, Siervas de María.
Madrid, 7 de diciembre de 1880

 

Mi apreciable en el Señor Sor Gracia. Salud en el mismo:
Tengo presente la de usted en que me habla del asunto de la Casa o escritura, pero que aún está sin decidirse, por lo que yo espero me avisen ustedes. Más ahora ésta es para decirla que el día fijo para poner la primera piedra en la nueva casa, es sobre el 15 al 18 y espero vengan a dicho acto de bendecirla y colocarla las personas de alguna dignidad.
También en junta que hemos tenido, hemos acordado estén presentes algunas Superioras de varios puntos, ya que todas no puede ser y que usted es una de las que tiene que venir; por lo tanto, en atención de estar en ésa una Novicia que debe venir ya, puede usted venir con ella y procurar de estar aquí para el 14 lo más tardar, pues en caso de que fuera antes, yo le pondría un parte, y como usted no se detendrá más que lo preciso se puede volver pronto. Esto mismo puede usted decírselo al Padre Juan para que esté al corriente de ello, y si usted cree que debo escribirle alguna cosa, me lo dice usted y lo haré.
Es de noche y no puedo más. Salude usted a las Hermanas y a los Padres Juan y Francisco y ustedes reciban expresiones de éstas y del Padre con el cariño de su afectísima que en Jesucristo la profesa,

 

Soledad Torres